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La alimentación de una mascota juega un rol determinante durante el proceso de gestación ya que se debe tener en cuenta la nutrición de la madre como la de las futuras crías. Es por esto que los dueños deben elegir la comida adecuada del animal. 

El embarazo de una perra puede durar entre 60 y 68 días, mientras el de las gatas se puede prolongar entre los 55 o 65 días, en ambos casos, la cantidad de comida dependerá de la raza, el tamaño y la costumbre de la mascota. 

En el caso de las hembras caninas, en las primeras tres semanas de embarazo debe continuar con la alimentación acostumbrada. En este periodo de tiempo el cuerpo del animal no sufre muchos cambios. A partir del segundo tercio es cuando se debe cambiar el sustento alimenticio por comida para cachorros, pues esta tiene mayor cantidad de proteínas y carbohidratos. Así lo indicó la  veterinaria, María del Mar Rodríguez.

“Durante este periodo ya el perrito es un feto por lo que la madre necesita mayor energía. Tenemos que ver en el concentrado el valor que tenga de proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales. El cambio debe ser paulatino, no de un día para otro pues la perra puede vomitar o negarse a la comida. Por eso se debe mezclar y después de unos días si darle solo concentrado para cachorros”, explicó Rodríguez. 

De acuerdo a la experta, el proceso de alimentación en las felinas es muy parecido, pues estas también deben comer concentrado de gatos pequeños, el cual se debe prolongar hasta la cuarta o quinta semana de lactancia. 

En las gatas, los síntomas durante el periodo de gestación son más notorios; sin embargo,  hay que estar pendiente de los vómitos en exceso y el color de las heces fecales, para así monitorear que nada raro está sucediendo. 

Tanto para felinas como caninas, la hidratación debe estar siempre a la mano. Asimismo, en ambos casos se recomienda que la primera camada los tenga luego de dos celos, ya que en este momento el animal está desarrollado hormonal y físicamente. 

La cantidad de comida puede variar dependiendo de la raza tanto en gatos como perros, es por esto que el dueño debe aumentar media taza a lo acostumbrado y ver el comportamiento de la mascota. 

Luis Noe Rendón, veterinario dedicado a la medicina alternativa, explicó que lo mejor es la alimentación natural, es decir, comida cruda como verduras, frutas, granos y carnes. En el caso de las mascotas en gestación recomendó el pescado ya sea atún o salmón. También puede comer pollo o dieta a base de carbohidratos como pasta o arroz integral. “Es una tendencia que se está retomando llamada Barf, la cual defiende que los ingredientes naturales son superiores en calidad y nutrición, por lo que comer cosas naturales aseguran una buena alimentación en el embarazo”, indicó. 

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