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Puede llamarlo una reacción exagerada ante algunos titulares poco favorables sobre la soja, o atribuirlo a la preocupación por el impacto ambiental de la carne. De cualquier manera, es difícil ignorar la nueva fuente de proteína favorita de la industria alimentaria: los guisantes o arvejas.

Este mes, el productor de sustitutos de la carne Beyond Meat hizo historia cuando sus acciones casi se triplicaron en valor en su primer día en la bolsa. Las hamburguesas y salchichas veganas de la compañía lideran la revolución de la carne falsa, con el guisante como ingrediente estrella. La proteína de la legumbre ha aumentado en popularidad, especialmente entre los fabricantes de sustitutos de carne, lácteos y mariscos.

A los productos de Beyond Meat hechos a base de guisantes se unen la nueva h amburguesa Lightlife, que llega este mes a los supermercados de Estados Unidos. También existe Ripple Foods, con una línea de sustitutos lácteos a base de guisantes. Estos alimentos también utilizan las legumbres: los sustitutos del huevo de JUST, el atún sin atún de Good Catch Foods y la línea Green Cuisine de Nomad Foods, con sede en el Reino Unido, que incluye hamburguesas, salchichas y albóndigas suecas sin carne.

Con los guisantes convertidos en un producto tan importante, los gigantes agrícolas se preparan para elevar su oferta. Las ventas mundiales de proteína de guisante se cuadruplicarán para 2025, según Henk Hoogenkamp, asesor y miembro de la junta de varias compañías de alimentos, y la mayor parte del aumento se deberá a un mayor consumo de productos cárnicos vegetales.

Anticipándose al lanzamiento de nuevos productos, Lightlife compró el equivalente a más de un año del ingrediente. “Pensamos a largo plazo con la proteína del guisante”, explicó Michael Lenahan, su vicepresidente de marketing. “Hubo incertidumbre en ese momento sobre cuánta habría disponible”.

Ripple Foods creó su propia cadena de oferta, trabajando con agricultores y desarrollando un proceso propio para limpiar los guisantes y extraer sus proteínas.

Es probable que la inquietud por la oferta sea a corto plazo si la demanda continúa creciendo como se proyecta.

No obstante, Beyond Meat ya busca mezclar su lista de ingredientes.

“La proteína del guisante es un recurso increíble para nosotros, funciona bien, pero no tiene nada de especial”, aseguró el máximo ejecutivo de la empresa, Ethan Brown. “Si se piensa en el reino vegetal, hay muchas otras fuentes que podemos usar: frijol mungo, arroz integral, semillas de mostaza, lentejas. Tendremos un banco de proteínas mucho más diverso”.

El uso de una variedad de ingredientes, indica, le dará a los productos de la compañía una “mordida mas variada” y una textura más cercana a la carne animal.

Hace no tanto tiempo la soja gobernaba el reino vegetal, convirtiéndose en la base de muchos de los productos sin carne más conocidos, como las hamburguesas vegetarianas Morningstar Farms Grillers, la salchicha Gimme Lean de Lightlife y las tiras Gardein Chick’n Strips, pero en los últimos años las tendencias alimentarias se le han vuelto en contra. Si bien la soja es más fácil de comprar que la proteína del guisante también es un alérgeno que se suele modificar genéticamente y ha sido víctima de titulares conflictivos sobre riesgos para la salud.

Ripple usa guisantes, argumentan sus fundadores, porque son la proteína vegetal más disponible sin contar la soja.

“La soja tiene una mala reputación frente a los consumidores sin una buena razón”, aseveró el cofundador Adam Lowry. No hay nada que evite que la compañía utilice la soja para sus productos en otros países que no tienen aversión a la oleaginosa, como en los de Asia, detalló.

La soja ciertamente tampoco está desapareciendo en EE.UU., ya que la cada vez más demandada y ahora sin gluten Impossible Burger la utiliza.

Aun así, las marcas leales a la soja podrían estar considerando nuevas estrategias.

“Creemos que lo más importante es la elección, por lo que reconocemos que ciertas personas desean mantenerse alejadas de ciertas cosas”, comentó el presidente ejecutivo de Kellogg, Steve Cahillane, cuya cartera de marcas incluye Morningstar Farms, durante una entrevista en enero. “Nuestro trabajo no es tratar de convencer al consumidor, se equivoca, no hay nada malo con la soja, cómala, esa no es una estrategia ganadora”.

Kellogg no reformulará sus productos actuales, pero puede crear nuevos para nuevos nichos que surjan, precisó Cahillane.

Sin embargo, la proteína del guisante podría no está libre de preocupaciones. El Detox Project, una organización investigadora que analiza los alimentos en busca del pesticida glifosato, lo ha analizado durante el último año y los resultados, como los de otros productos estudiados, no son buenos.

“Difícilmente encontramos una fuente de proteína de guisante limpia en algún lugar”, informó Henry Rowlands, director del proyecto. De hecho, los productos etiquetados como orgánicos tenían niveles mucho más altos de pesticidas que las versiones convencionales, detalló.

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