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En la caficultura colombiana, la rentabilidad está soportada sobre tres pilares fundamentales: mayor productividad, menores costos de producción y mayor valor agregado al grano, lo que se logra realizando las labores necesarias en los momentos oportunos. Hoy en mis consejos hablaremos de tres actividades que contribuyen a este fin.

El primero, los riesgos de encalar sin análisis de suelo para café. Aplicar cal sin la información que brinda el análisis de suelos es poner en riesgo su cultivo. Para que la aplicación de cal en el café sea efectiva, es necesario el suelo tenga acidez, es decir, que el pH esté por debajo de 5.0.

Cuando se hace un encalado en un suelo que no requiere corrección de la acidez, la cal se demora en reaccionar y puede generar que el cultivo manifieste síntomas de deficiencias nutricionales de elementos menores como hierro, zinc, boro, las cuales pueden permanecer hasta que el suelo llegue el nivel adecuado de pH para café.

Recordemos que la mejor herramienta para conocer la acidez del suelo, si hay que corregirla, con qué y con cuanto hacerlo es el análisis de suelo, el cual se debe hacer cada dos años.

Cenicafé estructuró una base de datos con registros históricos de 255.019 muestras de suelos, analizadas en 20 departamentos cafeteros de Colombia, y con base en esta información, propone las siguientes alternativas de dosis y fórmulas de nutrientes para la fertilización del café:

Otro es renovar por zoca y protéjala. Todos queremos tener cafetales jóvenes y productivos, y para lograr esto debemos renovarlos y, cuando esta labor se hace por zoca, le hacemos una herida a la planta que la vuelve altamente susceptible al ataque de un complejo de hongos habitantes naturales del suelo, causando una enfermedad que se conoce como llaga macana.

Esta enfermedad es tan grave que causa la muerte de las plantas, por lo que para prevenirla es absolutamente necesario hacer alguna de las siguientes prácticas, inmediatamente se realice el corte del tallo:
Primero, aplicar pintura anticorrosiva o fungicida: (Carbendazim o Tiabendazol). También funciona el hongo Trichoderma harzianum.

Tres meses después de realizar el corte, se debe realizar la selección de chupones haciendo la aplicación de fungicida (Carbendazim o Tiabendazol) con el fin de prevenir el ataque de la llaga macana.

Es importante tener los colinos de café para hacer la resiembra, con el fin de reemplazar los sitos perdidos por muerte de las zocas. Estos colinos deben ser hechos con semillas certificadas con variedades de café desarrolladas por Cenicafé, las cuales destacan por su resistencia a la enfermedad de La Roya en el café (Castillo, Cenicafé 1 y Tabi).

Es recomendable renovar los cafetales y siembre alimentos. El objetivo debe ser aprovechar la tierra, con el fin de aumentar los ingresos económicos y mejorar la nutrición de las familias, sembrando cultivos intercalados en los lotes de café renovados, ya que generan ventajas como ser la fuente de alimentos y nutrición para las familias caficultoras o la reducción de los costos de establecimiento del cultivo del café, asociados principalmente al manejo de arvenses.

Asimismo, estos generan ganancias económicas, proveen de sombrío transitorio, el cual protege las plantas de café de la radiación solar durante el día y los vientos fríos durante la noche. Por último, permiten el uso eficiente y protección del suelo, pues los residuos de cosecha son una fuente de materia orgánica que aumenta la cobertura superficial del suelo y reduce la erosión.

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