He aquí la importancia del estudio previo y de la cultura de manejo, decisivos en los resultados de sanidad y de productividad. Es muy común que se improvisen invernaderos, razón por la cual existe una composición muy heterogénea de rendimientos generalmente muy bajos.

Hay un axioma que es digno de tenerse en cuenta, “el que menos rendimiento obtiene es el que incurre en mayores costos, porque es inversamente proporcional el rendimiento a los gastos de manejo del cultivo”. Cuando una planta no es productiva es porque ha tenido problemas de exceso o falta de humedad, de temperatura, de ventilación, es decir ha tenido problemas derivados de: 1) Estudio Técnico del invernadero. 2) Construcción del invernadero. 3)Manejo de la plantación.

Diseño del invernadero

Si se tiene en cuenta que las plantas son seres vivos, mal pudiera dejarse a la improvisación un aspecto tan clave como es el microclima que requieren para su desarrollo. Si en el espacio cerrado no se crea un microclima favorable, por supuesto que la productividad se reduce. Las plantas tienen unos rangos de temperatura y humedad relativa dentro de los cuales producen eficientemente. Por debajo o por encima, ellas se estresan y su productividad declina. Existen también los niveles de tolerancia a partir de los cuales se detiene o acelera el proceso fotosintético.

Estos factores tan claves no son tenidos en cuenta a menudo, entonces, sin adecuado estudio, construyen de cualquier forma y por eso se enfrentan a niveles de humedad relativa y temperatura inadecuados que repercuten en plagas y enfermedades.

Adicionalmente, el exceso de humedad bloquea la polinización y se pierde gran parte de la cosecha debido a que las flores no se transforman en frutos o se producen malformaciones que los convierten en rechazo.

Otros aspectos que son frecuentemente ignorados, se relacionan con el viento: En un invernadero de ambientación natural, el regulador de temperatura y humedad es el viento, éste simultáneamente poliniza, expulsa los excedentes de humedad y reduce los excesos de temperatura a la vez que actúa favoreciendo el intercambio y renovación de la masa gaseosa, producto de la evapotranspiración.

El estudio previo define la altura del invernadero y las dimensiones de las aperturas cenitales para que exista el volumen de aire requerido y se produzca la renovación necesaria.

Manejo de la plantación

Graves problemas de plagas, enfermedades, alta humedad y elevada temperatura se derivan de errores en la densidad de siembra. Sembrando más plantas que las recomendables o manejando dos ejes no se consigue más cosecha, el exceso de follaje bloquea el paso de luz, vital para la fotosíntesis, obstruye el viento limitando la polinización, aumenta la humedad y la temperatura, con lo cual baja productividad, aumenta costos y reduce calidad que inciden en rentabilidad y competitividad.