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La caficultura colombiana se diferencia por aspectos como el sistema de producción, el beneficio, la poscosecha etcétera.

Todo esto teniendo como soporte las variedades desarrolladas por Cenicafé durante muchos años, las cuales son resistentes a Roya, a la enfermedad de las cerezas del café (CBD), que además son altamente productivas, conservan el perfil en taza característico del café colombiano.

Desde 1938 Cenicafé implementó el programa de mejoramiento genético haciendo los primeros cruzamientos en 1968, con el fin de estar preparados para la llegada inevitable de la roya y aunque esta apareció solo hasta la década de los 80, las familias caficultoras ya estábamos preparadas con la Variedad Colombia®.

Cenicafé continuó desarrollando e investigando las variedades con mejores atributos.

En 2005 Cenicafé liberó las variedades compuestas Castillo® general y sus siete componentes regionales las cuales, a la fecha, son las responsables de al menos el 50% de la producción nacional de café. Las variedades Castillo® se desarrollaron a partir del cruzamiento de Caturra x Híbrido de Timor 1343, utilizando la diversidad genética como estrategia para tener una resistencia durable contra la roya del cafeto.

En 2017, al analizar las evaluaciones históricas de incidencia y severidad por roya en las 48 líneas que conforman la variedad Castillo® general y sus regionales, se observó un incremento en los niveles de afectación de algunas líneas componentes de Castillo®, sin que esto constituya la pérdida de la resistencia de la variedad. No obstante, Cenicafé optó por recomponer las líneas, dando origen a las variedades Castillo® zona Norte, Centro y Sur, con las cuales nuevamente, la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia busca proteger a las familias caficultoras colombianas.

Las líneas mejoradas que componen las variedades Castillo® Norte, Centro y Sur, no son homogéneas fenotípicamente, lo cual significa que en el campo pueden observarse distintos tipos de arquitectura de planta y color de brote (verde y bronce), sin que ello constituya una limitante en su potencial agronómico y productivo.

Además, presentan excelente calidad en taza ya que en pruebas de catación, las tres variedades zonales obtuvieron un puntaje SCA entre 83 y 85, siendo consideradas cafés especiales por calidad sensorial.

La resistencia de las variedades mejoradas contra la roya diariamente se pone a prueba, y la única manera de conservar la durabilidad de la resistencia es incorporando nuevos genes o combinación de mecanismos de resistencia contra esta enfermedad.

Actualmente Cenicafé trabaja de manera anticipatoria desarrollando líneas avanzadas que posean fuentes de resistencia diferentes a las que poseen las variedades comerciales actuales provenientes del Híbrido de Timor, los cuales serán incorporados a las futuras variedades de café.

La variedad es la primera decisión en la cual no nos podemos equivocar en el cultivo del café ya que estará sembrada por más de 20 años, por esta razón siempre debemos adquirir semilla certificada que nos garantice obtener los atributos para los cuales fueron desarrolladas.

La calidad del café colombiano es única y esto es lo que nos diferencia en el mundo, todo esto soportado en nuestras variedades que aparte de todos los beneficios agronómicos que nos ofrece, nos garantizan el perfil característico del café de Colombia.

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