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Mañana se celebra a nivel mundial el día internacional de la lucha contra la rabia, una enfermedad comúnmente conocida en los animales, sin embargo, todos los mamíferos, incluidos los humanos atacando el sistema nervioso.

La enfermedad es viral y se presenta en 150 países y regiones, especialmente en las regiones del mundo con mayor pobreza: Asia y África, donde la vacunación de los animales domésticos no es una práctica del todo frecuente, y el tratamiento post exposición es limitado.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la rabia es considerada una de las enfermedades infecciosas que más muertes causa. Alrededor de 160 personas mueren cada día a causa de esta enfermedad, es decir, una persona cada nueve minutos, la mitad de los cuales son niños y en el 95% de los casos la causa está directamente relacionada con la mordedura de un perro.

Vale la pena recalcar que la enfermedad es 100% prevenible mediante protocolos adecuados de vacunación y programas educativos para concientizar a la población. El virus primero causa parálisis, luego el coma y finalmente, la muerte.

El virus de la rabia se transmite entre animales y humanos, por contacto directo con la saliva de animales infectados, generalmente a través de mordeduras, arañazos y lameduras en piel lesionada y mucosas. Los perros son la fuente de infección más común, causando más del 95 % de las muertes en humanos.

En los animales, los síntomas de la rabia más significativos son: cambios agudos e inexplicables de comportamiento y parálisis progresiva. Los animales también pueden mostrar signos de agitación, comportamiento agresivo y letargia o parálisis. En los humanos, los primeros síntomas de la rabia pueden incluir dolores de cabeza, fiebre, ansiedad y hormigueo o sensibilidad afectada en la zona de mordedura.

Según Magnolia Gálvez, gerente de producto de Animales de Compañía de Boehringer Ingelheim, “La rabia es 100% prevenible si se toman los recaudos necesarios, relacionados principalmente a la vacunación. La prevención también incluye: eliminar los focos de infección tanto vacunando anualmente a los animales domésticos como vacunando masivamente a las poblaciones de animales salvajes. Los dueños de mascotas y los veterinarios son jugadores clave en la lucha contra la rabia”.

 

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