Una de las falencias de las empresas ganaderas colombianas es la falta de una organización interna con parámetros empresariales. Muchos hablan de cuánto les cuesta producir, qué gastan, qué necesita su ganado, cuánto ganan o pierden con el negocio, pero poco se enteran o interesan por determinar o saber cual es la misión, visión y estrategia de su hato a largo plazo.

En los años noventa los economistas norteamericanos Robert Kaplan y David Norton, desarrollaron el Cuadro de Mando Integral (CMI) con el cual buscaron aportar a las compañías en general, las actividades en términos de su visión y estrategia a largo plazo.

Julián Noreña, un ingeniero eléctrico, especializado en finanzas y administración, con experiencia comercial, ganadero y dueño de la finca lechera Pino Hermoso, ubicada en Salento (Quindío), adaptó e implementó el CMI a su hato lechero.

“El CMI es una herramienta administrativa que permite traducir la estrategia en gestión dentro de la organización a largo plazo. En síntesis es ponerla a rodar dentro de la empresa. En muchas firmas una planeación estratégica, que incluye misión, visión, principios, valores, matriz dofa, se queda colgada en una pared. Lo que hicieron Kaplan y Norton, con el CMI, es tener la visión estratégica de la compañía para alinearla con todo: la parte comercial, el área financiera, producción y el recurso humano”, dijo.

El CMI aplicado al hato lechero de Noreña, que empezó a implementar en 2008, implicó el desarrollo de una estrategia que la hizo a 2015. Hoy la está replanteando para hacerla a 2025. Muchos de los objetivos propuestos los cumplió y otros no. Pero el CMI – dice- ayuda a estar alineado con la estrategia, independientemente de lo que pase en el mundo o lo que hagan los vecinos. “Me permite, por ejemplo, establecer que si proyecto producir cinco terneros mensuales, qué debo construir hoy para que en 2025 pueda tener esa infraestructura de producción. Entonces, me dice qué tipo de personas debo tener, con qué nivel de capacitación, qué debo hacer hoy para tener una producción determinada de leche, con qué características, estar certificado en buenas prácticas ganaderas e incluso que en 2025, por la evolución de los mercados, tendré que cumplir con la normatividad ISO 9.000, 14.000 y 27.000. Tengo que pensar que eso, la empresa que hoy me compra la leche, me lo va a pedir. Esto está alineada con la parte financiera porque se debe garantizar la sostenibilidad, hay que producir dinero para invertir, pagar impuestos, los gastos y para yo vivir”, sostuvo.

Concluye, que es prepararse y tener la visión para las exigencias futuras del mercado sobre el negocio. Este modelo, de administración y estrategia, Noreña la expone en la Universidad Tecnológica de Pereira, a estudiantes de último semestre de la Facultad de Veterinaria.

Hay que comunicar la estrategia

Julián Noreña, ganadero y propietario de la finca Pino Hermoso, señala que el Cuadro de Mando Integral (CMI) maneja cuatro perspectivas: recurso humano, procesos, mercadeo y la parte financiera. “Todo eso está organizado bajo la estrategia de toda la empresa, en este caso, ganadera”, señaló. Pero además, se debe tener foco, comunicar la estrategia y bajarla a todos los niveles de la organización. “No se puede quedar en la parte superior. Entonces, debo explicarle al mayordomo porqué hace lo que hace, los objetivos, por qué tiene una camiseta con el logo de la empresa, entre otros”, dijo.