Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Los bosques secos tropicales se pueden encontrar en una altura de hasta 1.000 metros sobre el nivel del mar. Según la Universidad Nacional de Colombia(Unal), es un ecosistema del que queda menos de 8 % de los 9 millones de hectáreas que tenía su cobertura original.

De acuerdo a un estudio llevado a cabo por una investigadora de la misma institución, en la medida en que los bosques sean más longevos, producen mayor cantidad de hojarasca. Esta es un conjunto de hojas secas fuente de nutrientes para el suelo.

En contexto, hay que decir que, en Colombia este tipo de bosques están distribuidos en sus seis regiones, y se caracterizan por tener una marcada estacionalidad de épocas secas y de lluvias.

Mónica González, bióloga de la Unal, aseguró que, "el estudio de la edad de los bosques en relación con la producción de la hojarasca, determinó que cada año de vida que estos van sumando incrementa estas hojas en 2.500 kilogramos por hectárea al año ”. Precisamente, la pérdida de hojas que da origen a la hojarasca, es una estrategia que utiliza la vegetación para sobrevivir ante largos periodos de sequía y humedad.

Para llegar a esa conclusión se incluyeron bosques de Antioquia, Bolívar, Tolima y Nariño; en este último se hallaron los más jóvenes y en Bolívar y Antioquia los más longevos. Además, se utilizaron cuatro plataformas con bases de datos. Entre ellas, la del Instituto de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt que preserva información sobre la hojarasca, los nutrientes del suelo y el clima y de 48 parcelas de bosques secos tropicales en el país.
Adicional a esto, en cada una de las parcelas se colocaron 4 trampas para hojarasca hechas con malla. Durante un año se realizaron en total 4 colectas de cada una de ellas y el material recogido fue pesado. Para hacer el análisis estadístico se utilizó el software R.

El análisis también evidenció que, durante la época seca, los nutrientes tienen un efecto importante sobre la producción de hojarasca. González agregó que "cuando llega la temporada de lluvia, nutrientes como el carbono, nitrógeno y fósforo que estaban inmovilizados con la sequía, empiezan, de manera progresiva, a ser liberados en el ambiente, dándole continuidad al ciclo del ecosistema". Así mismo, los bosques más longevos tienen menor radiación al igual que temperatura, y se les atribuye una mayor humedad.

Cabe destacar que, esta investigación está enmarcada en el proyecto "Evaluación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos del bosque seco tropical", dirigido por la profesora Beatriz Salgado de la Facultad de Ciencias de la UNAL y liderado por el Instituto Humboldt.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.