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Una de las posibles afectaciones que pueden sufrir nuestras mascotas es la intoxicación. Cuando se realizan fumigaciones de insectos o roedores, si el perro tiene contacto directo con estos químicos, se pueden desencadenar problemas graves en su estado de salud.

Dependiendo del compuesto que se ingirió, el canino presenta síntomas como convulsiones y hemorragias. Es importante detectar el tóxico y la cantidad que se consumió para dar la mejor información posible al veterinario cuando realice la asistencia.

Los principales grupos de tóxicos que pueden afectar a los caninos son los organofosforados y los cumarínicos. Los primeros generalmente se encuentran en los rodenticidas, el tóxico se constituye como una sustancia orgánica derivada del ácido fosfórico. Inhiben la colinesterasa plasmática y de los glóbulos rojos, evitando la degradación de la acetilcolina, que de esta forma se acumula en las sinapsis.

"Los organofosforados generan síntomas neurológicos, el canino presenta los signos inmediatamente después de haber consumido el tóxico. Pueden convulsionar, presentar dilatación en la pupila, disminución en la frecuencia cardiaca, entre otros síntomas", dijo Edward Roa, médico veterinario.

Los cumarínicos son compuestos químicos orgánicos pertenecientes a la familia de las benzopironas, también se pueden encontrar en diversos tipos de pesticidas. En este caso, los primeros signos clínicos aparecen 3 días después de la ingestión. Los más comunes son sangrado pulmonar, que pueden causar tos, dificultad para respirar y hemorragias.

"Lo que se debe hacer inicialmente es hacerlo vomitar. Esto se puede hacer, por ejemplo, con agua oxigenada o con cebolla. Dependiendo del tóxico y la cantidad lo más eficaz es buscar la asistencia veterinaria", explicó Roa.

Por esto, en caso de que se haya detectado alguno de los signos, es importante actuar rápido, llevarle al veterinario lo más pronto posible, identificar el tipo de veneno y la cantidad aproximada que haya podido ingerir. No le ofrezca líquidos ni comida si no se ha detectado el tóxico.

El experto añadió que la mejor forma en la que el dueño de la mascota puede prevenir estos episodios es evitando el uso de rodenticidas y otro tipo de productos similares.

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