Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

La polinización es el proceso de transferencia de polen de la parte masculina de la flor a la parte femenina de la flor. Después de que se ha transferido el polen, sucede la fertilización de la parte femenina y esto permite el desarrollo de semillas viable y consecuentemente del desarrollo de los frutos. En términos generales, se necesita de la polinización para lograr la fertilización y la producción de numerosos frutos de tamaños óptimos y sin deformaciones.

Las abejas cosechan dos productos para su alimentación. Cosechan el polen como fuente de proteínas y vitaminas, y cosechan el néctar, que es un líquido azucarado como fuente de carbohidratos producido por las flores para atraer las abejas. Las abejas evaporan el agua del néctar, le añaden unas enzimas, y el líquido evaporado y viscoso lo almacenan como miel en la colmena. Las abejas cosechan polen de las flores de algunas plantas, néctar de otras, y a veces pueden cosechar tanto polen como néctar de un mismo tipo de flor. Al llevar a cabo este proceso de recolección de néctar y de polen, la abeja se beneficia, y la planta también se beneficia al lograr cumplir con su etapa reproductiva mediante su polinización y fecundación.

La transferencia del polen o polinización en algunas plantas como los pastos, se lleva a cabo por el viento (Polinización anemófila) y en otras plantas puede ocurrir mediante la ayuda de insectos como las abejas (Polinización entomófila, la cual ocurre cuando los insectos van de flor en flor, recogiendo polen y néctar, untando con polen las partes femeninas de la flor para su fertilización.

Algunos de los cultivos que requieren polinización con abejas son el manzano, melón, sandía, mora, frambuesa y la macadamia. Algunos cultivos pueden suplementar su polinización anemófila y responden bien a la instalación de colmenas en el cultivo como el aguacate, la fresa, algunas leguminosas como los tréboles y el café.

Es de suma importancia investigar y conocer los requerimientos de polinización de un cultivo, inclusive antes de su siembra, debido a que muchos frutales requieren de la siembra de variedades compatibles en el mismo huerto para lograr una polinización efectiva.

El manejo de colmenas para polinización de cultivos tiene dos problemas fundamentales. En primer lugar, se debe procurar utilizar colmenas con reinas seleccionadas para lograr colmenas mansas o al menos manejables debido a los riesgos que presenta la utilización de abejas africanizadas las cuales son excesivamente agresivas y de difícil manejo. En segundo lugar, es supremamente importante establecer medidas de protección de las abejas para evitar su aniquilación por la utilización de insecticidas dentro del cultivo, y en terrenos o fincas aledañas.

La utilización de colmenas puede incrementar y suplementar la polinización que se puede dar de manera natural por poblaciones de polinizadores silvestres. Una fruticultura eficiente y económicamente productiva requiere de una polinización adecuada.