Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Cuando de ciencia se trata, muchas confusiones suelen aparecer. Y no se puede juzgar. Son temas tan técnicos que pocos conocen y que internet -donde cualquier individuo con o sin conocimientos escribe- ha sido responsable de informar y desinformar.

Algunos suelen confundir términos que, si bien suenan similares, son completamente distintos. Ese es el caso de los transgénicos. Los relacionan con un sinnúmero de términos que nada tienen que ver. Por ejemplo, los transgénicos y las grasas trans son dos cosas completamente distintas.

Por un lado los transgénicos son organismos vivos que tienen una característica especial gracias a la ingeniería genética, mientras que los trans son un tipo de grasa. Lo uno no tiene nada que ver con lo otro. Es como pensar que “bello” y “vello” son lo mismo. ¡Pues es claro que no! Aunque suenen igual no significan lo mismo.

Por eso es importante hacer énfasis en la importancia de la investigación científica antes de dar un testimonio.

Lamentablemente, consumidores alrededor del mundo reciben una gran cantidad de información contradictoria sobre los cultivos transgénicos y los alimentos derivados de ellos.

Una multitud de afirmaciones sobre los beneficios y riesgos han creado un paisaje confuso que se complica cuando los mitos se apoderan de las bocas que los difunden.

Para aquellos con preguntas persistentes sobre los cultivos transgénicos y los alimentos derivados, quiero que sepan que existe muchas información con respaldo científico que avalan su seguridad.

El más reciente y exhaustivo estudio realizado por las Academias de Ciencias de Estados Unidos, NAS – por sus siglas en inglés – reafirma que los cultivos genéticamente modificados no representan un riesgo para la salud humana y que, incluso, son más amigables con el ambiente.

El informe “Los cultivos genéticamente modificados: la experiencia pasada y perspectivas futuras” creado por el comité de estudio de las academias, se diseñó para abordar algunas de las cuestiones más difíciles y polémicas que rodean los transgénicos, mediante la evaluación de la base científica de los supuestos efectos negativos y los beneficios de los cultivos transgénicos; así como la implicación potencial de las nuevas tecnologías y los nuevos métodos de la ingeniería genética en la agricultura.

Apreciado lector, siga consumiendo con tranquilidad los alimentos derivados de transgénicos porque, incluso, esta tecnología facilita la producción de aceites (de soya) más estables que no necesitan hidrogenación y por tanto tienen menos grasas trans. Sumamos más beneficios y mejor calidad de sus alimentos.