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¿Sabía usted que en el proceso del café se estima que menos del 5% de la materia vegetal generada se aprovecha en la elaboración de la bebida? Durante las diferentes etapas del cultivo se genera materiales como las hojas y ramas que en la renovación se quedan aportando materia orgánica al suelo, los tallos que generalmente son usados como leña o madera, pulpa y mucílago producidos en el proceso de beneficio; la cascarilla generada en la etapa de trilla, y la borra o ripio generadas en la preparación de la bebida a partir del grano tostado y molido.

Todo este material vegetal, si no se maneja y dispone de forma apropiada, se convierte en fuente de contaminación de los recursos naturales presentes en la zona cafetera. Pero la pulpa en especial, se puede convertir en un factor muy positivo o muy negativo dependiendo del uso y manejo que le demos.

La pulpa del café representa alrededor del 44% del peso fresco del fruto, siendo el principal subproducto del beneficio. Además, su composición físico-química contiene cenizas, grasas, fibra, proteínas, nitrógeno, fósforo, potasio, elementos menores, mejor dicho, es una muy buena fuente de materia orgánica con múltiples usos, los cuales podemos adoptar en nuestras empresas cafeteras:

• Lombricultivo: por cada 10 toneladas de pulpa fresca se puede generar una tonelada de lombricompuesto seco, el cual se puede manejar en 10 metros cuadrados de lombricultivo. Como ejemplo, una finca que produzca 1.000 arrobas de café pergamino seco (alrededor de 25 toneladas de pulpa fresca) se puede manejar en un área de 25 metros cuadrados.

• Materia orgánica: se puede utilizar como fuente de fertilizante por su alto contenido de nutrientes. Además, puede ser aplicada en lotes de bajos contenidos de materia orgánica y recuperación de suelos por su contribución al mejoramiento de las condiciones físicas como la aireación y la retención de humedad. También mejora las condiciones biológicas, favoreciendo el desarrollo de microorganismos benéficos.

• Producción de alimentos: aunque esta práctica no es muy utilizada en Colombia, tiene un gran potencial. La producción de hongos comestibles de los géneros Pleurotus, Lentinula y Ganoderma, son muy apreciados por su gran valor nutritivo y medicinal. Además que puede generar ingresos económicos adicionales.

Cuando hablamos de la producción de café con calidad sostenible, no solo buscamos la rentabilidad de nuestro cultivo, también buscamos proteger nuestros recursos naturales y nuestra biodiversidad, los cuales normalmente van de la mano. Es por esta razón que debemos aprovechar al máximo los recursos generados en nuestras empresas cafeteras, que para el caso de la pulpa, debemos tener muy en cuenta estas recomendaciones:

• Despulpe sin agua: adopte el despulpado en seco y el transporte de la pulpa sin agua. Aquí la gravedad es una aliada estratégica para evitar el uso de agua, convirtiéndose en la acción ambiental más importante en el beneficio húmedo del café.

• Fosa Techada: esta actividad es fundamental para la descomposición de la pulpa, además permite evitar 75% de la contaminación hídrica. Recuerde que para facilitar su descomposición se debe voltear cada 20 a 30 días dependiendo de la temperatura. El mejor ejemplo para explicar qué pasa cuando se tiene la pulpa al sol y al agua es la preparación de una deliciosa taza de café, una vez aplicada el agua sobre el café molido extrae su esencia quedando la borra. En el caso de la pulpa al sol y el agua, podemos decir que se lava y pierde gran parte de sus beneficios y eso sin mencionar el tema de la contaminación.

El manejo de los subproductos de café, en especial la pulpa, se constituye en la acción ambiental más importante en el beneficio húmedo del café, dado que en esta etapa se genera el mayor impacto ambiental negativo sobre los ecosistemas. La pulpa es responsable de las tres cuartas partes de la contaminación potencial que se puede producir en los beneficiaderos de café, pero también nos ofrece grandes beneficios ambientales, económicos y productivos, etc. que no podemos desaprovechar.

En todo caso, la decisión de su uso y manejos está en nuestras manos y lo que he podido observar en nuestro país, es que los caficultores sabemos manejar y aprovechar la pulpa, así evitamos contaminar las fuentes hídricas y trabajamos juntos para lograr una caficultura cada vez más rentable, competitiva y sostenible.

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