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Al igual que la fiebre aftosa, una de las enfermedades con mayores pérdidas por su alto grado de morbilidad para los ganaderos es, en la actualidad, la brucelosis, una zoonosis que también se puede extender a los humanos y que constituye una afección de difícil tratamiento.

Por esta razón, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) ha alcanzado una cobertura vacunal cercana a 97%, con una inmunización de 2,2 millones de terneras y bucerras en el último año. No obstante, solo hay tres zonas a nivel nacional que han sido declaradas libres de brucelosis: San Andrés y Providencia y 12 municipios y algunas veredas en los departamentos de Santander y Boyacá.

A pesar de este alcance, es una afección con alta incidencia, especialmente en minifundios, por lo que su cuidado y prevención debe ser una tarea constante para los productores.

Así lo señaló Germán Carrillo, gerente de Asuntos Regulatorios de MSD Salud Animal en Colombia y Ecuador, quien explicó que esta enfermedad es producida por la bacteria Brucella y puede provocar problemas reproductivos como abortos, generalmente, entre el sexto y noveno mes de gestación y retención de placenta, entre otros. A su vez, en los machos se puede dar inflamación de los testículos y problemas de fecundidad. En el manejo de esta enfermedad, se deben sacrificar los animales infectados, lo que afecta económicamente las explotaciones ganaderas. La transmisión entre animales se realiza principalmente por vía oral por contacto con secreciones de animales infectados y a los humanos por el consumo de derivados lácteos sin proceso de pasteurización. 

“La brucelosis es una enfermedad que no se puede tratar con antibióticos por lo que la prevención mediante la vacunación es vital para las hembras a través del esquema profiláctico recomendado por el ICA, con una primovacunación entre los tres y ocho meses de edad y revacunaciones antes del comienzo de la etapa reproductiva, así como cada cinco años de edad del animal. Se debe tener en cuenta que no se puede vacunar a los machos”, agregó Carrillo. 

Los planes profilácticos, “son la principal medida que deben asumir los productores. No comprar bovinos sin saber de dónde provienen o sin un test de brucelosis”, indicó Jaime Zapata, médico veterinario de la Universidad Nacional.

Asimismo, “el manejo de la vacuna debe ser más incisivo y cuidadoso en la cadena de frío por parte de los profesionales”, apuntó John Mario Arbeláez, docente de Caequinos.

Conozca los síntomas en los humanos 

Como una zoonosis, la brucelosis puede ocasionar en el hombre síntomas similares a los de una gripe común como dolor abdominal, dolor de espalda, fatiga, fiebre y dolor de cabeza, articular y muscular, entre otras señales, por lo que las personas que tienen contacto directo con bovinos como los trabajadores de plantas de beneficio, productores y veterinarios, están en mayor riesgo. “El contagio por consumo de carne o leche de un animal con brucelosis es de una probabilidad muy baja”, afirmó Jaime Zapata, veterinario de la Universidad Nacional.

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