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John James Borbón Gómez, estudiante de la Maestría en Administración de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales a través de la comparación de los parámetros que conforman la producción porcina –consumo de alimento, ganancia de peso y conversión alimenticia en la etapa de precebo,  busca demostrar cómo la alimentación en cada una de estas etapas se relaciona directamente con una mejor rentabilidad financiera de la granja.

Y es que, por ejemplo, los lechones que inician la etapa de precebo –después del destete– con pesos inferiores a 5,4 kg son más ineficientes en la ganancia de peso y pueden presentar una mayor mortalidad, características que en conjunto afectan los costos de producción.

En el estudio se analizaron 5.753 lechones divididos en 3 grupos, con edad promedio de 21 días, alimentados con concentrado comercial. “Nos centramos en la etapa de precebo, cuando los lechones alcanzan los 6 kilos, logrando en 7 semanas un peso final de 32 kilos. En esta fase, la alimentación pasa de leche materna a una dieta basada en maíz y torta de soya”, dijo Borbón.

Los lechones se dividieron en tres subgrupos, según el peso promedio del lote; el grupo 1, de bajo peso, con 1.553 lechones hasta de 5,2 kg; el 2, de mediano peso, con 1.402 lechones y peso entre 5,3 y 6,5 kg, y el 3, de alto peso, con 2.798 lechones y un peso superior a 6,5 kg.

Durante el estudio se analizó la relación entre consumo de alimento y ganancia de peso en lechones que inician la etapa de precebo, contabilizando la cantidad de alimento depositado en los 39 comederos. “Los de menor consumo fueron los lechones del grupo 1, que corresponden a los más livianos, y, por lo contrario, los del lote 3, los más pesados, obtuvieron un mayor consumo. Esto permitió corroborar que la ganancia de peso es directamente proporcional al peso inicial”, puntualizó el estudiante.

También se analizó la mortalidad, que para el grupo 1 fue de 6,8 %, con un 5,9 % más que el grupo 2, cuya mortalidad fue de 2,9 %, y el grupo 3, de 1,9 %.

Según Borbón, esto se debería a que el destete es uno de los puntos más críticos de la vida del cerdo, pues se ve sometido a diferentes tipos de estrés, entre ellos la pérdida del instinto protector de la madre luego de su separación física y el alojamiento en nuevas instalaciones.

De acuerdo con el investigador, la ganancia de peso determina si un programa de alimentación está funcionando o no. Esta variable permite estimar el tiempo que requerirá un animal en alcanzar el peso para la siguiente etapa productiva o para el mercado, y también sirve para saber si está ganando el peso indicado según la etapa de producción correspondiente.

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