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La carne caprina es apetecida por sus condiciones nutricionales, puesto que contiene un bajo nivel de grasa y colesterol intramuscular, y además presenta un alto contenido de proteínas. Sin embargo, su consumo en el país aún es bajo.

Según datos de la FAO el consumo de carne de cabrito en Colombia es de 0.3 Kg per cápita año mientras que el consumo de carne de res es de 18,1 kg, lo que representa una importante oportunidad para producir carne caprina de la mejor calidad para que su consumo se incremente. Así lo destacó Juan Manuel Sánchez, coinvestigador de la Uniagraria.

De hecho, la falta de nivelación entre oferta y demanda es lo que hoy tiene que el precio por kilo de este tipo de carne esté en una base de $8.000, por lo que a veces limita el mercado comprador.

Pero más allá de precios, , ¿cuáles son los cuidados para su producción?. José Carlos Arregoces, presidente de la Asociación Nacional de Caprinocultores y Ovinocultores de Colombia (Anco) destacó los programas de desparasitación y el sacrificio en plantas autorizadas; Agronegocios le explica estos procesos.

Se debe producir carne agradable y de buen sabor
Según Juan Manuel Sánchez, “la producción tanto de ovinos como caprinos debe ser enfocada para producir carne de animales menores de un año, obteniendo carne agradable al paladar, con menor cantidad de grasa y con rendimientos superiores en canal y carne aprovechable”. Lo que la convierte en diferencial frente a otros animales.

La carne caprina es considerada como magra
“Una cabra bien terminada, tiene una pequeña cobertura de grasa externa sobre sus músculos, que evita que la carne se deshidrate rápidamente. La carne no tiene grasa intramuscular, por ello esta carne es considerada magra y de mayor terneza”, destacó Sánchez. Eso le abrió puertas entre los menús más exclusivos de las capitales.

Las buenas prácticas son muy importantes
De acuerdo con José Carlos Arregoces Barraros, presidente de Anco, “en la producción de carne de cabra, son necesarias las buenas prácticas de producción, en las que se incluyen programas de desparasitación, plan sanitario , sacrificio en plantas registradas y autorizadas”. Un animal con un proceso deficiente interviene en el sabor final de la carne.

Es clave el alimento de buena calidad
“La crianza de esta especie debe estar en el marco del bienestar animal, se debe suministrar suficiente cantidad de alimento de buena calidad, sal mineral, agua potable, procurar ambientes limpios, sin hacinamiento”, explicó Arregoces, pues los animales son más propensos a adquirir enfermedades y perder bastantes defensas.

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